La palabra KENDO está formada por dos conceptos; KEN = espada y DO = vía o camino.
Podemos definir entonces el Kendo como la vía o el camino de la espada. Esto quiere decir que utilizamos el entrenamiento con la espada como una vía o forma de vida, lo que significa que nos entrenamos para formar nuestra personalidad y convertirnos en mejores personas a través del aprendizaje y manejo de la espada japonesa.
La Federación Internacional de Kendo (I.K.F.), máximo organismo del Kendo mundial, define en sus estatutos el concepto de Kendo como:
“Disciplinar el carácter humano mediante la aplicación de los principios de la katana”Y fija como objetivo de su práctica:
“ Moldear la mente y el cuerpo, cultivar un espíritu vigoroso, y a través de un entrenamiento rígido, luchar para conseguir la mejoría del arte del Kendo, estimar la cortesía y el honor, relacionarse con los demás con honestidad y perseguir el perfeccionamiento de uno mismo”Para entender el verdadero espíritu del Kendo hay que tener en cuenta que la espada en Japón forma una parte importantísima de su cultura, tradición y espiritualidad de su pueblo. El samurái consideraba el filo de su katana como su propia alma y estaba sujeto a un código de honor llamado bushido que le exigía la búsqueda de su perfeccionamiento psíquico y moral. De ahí, la frase del maestro Toranosuke Shimada y lema de nuestro Club
“La espada es alma, si no hay alma correcta no hay espada correcta”El Kendo en la actualidad es un arte marcial-deporte, técnico, físico, y con un importante componente psicológico que desarrolla nuestras capacidades físicas básicas, la autodisciplina, el espíritu de superación y el dominio de nosotros mismos.